Wednesday, May 24, 2006

Poemas del hoy por hoy

Esto es algo que en cierta forma me representa...

BALADA DEL MAL GENIO

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de jabón perfumado
y aquello si era auténtica melancolía
y no este mal
sano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.

Vencer siendo perdedor

Así lo ves.

Así lo ves tu, ahora que ya no puedes mirar en mis ojos, ahora que ya no ves nada detrás de mi triste mirada, ahora que para ti el brillo de unos ojos no son mas que el reflejo de unas luces que ni siquiera brillan ya... solo muestran la dirección de tu ausencia.

Y necesito fuerza, fuerza para pisar las piedras del camino y convertirlas en futuros deseos, en pequeñas alegrías, en amaneceres que cautivan y despertares soñadores, en noches alentadoras, en risas, en la ausencia del eco de tu nombre entre mis cuatro paredes.

...fuerza para deshacerme de la coraza en el camino...

Y así lo veo yo, que triste pérdida...
" ¿Cómo es que te vas tu tan pobre dejándome a mi tan rico?".

El espacio y el tiempo están llenos de deseos inacabados y anónimos, de revolcones de rabia, de tinteros llenos de roja soledad; pero también de la dulce amargura de saber, con una sonrisa sincera , que un día se abrieron las puertas de par en par.
¿Qué importa ahora si alguien las traspasara o no?

Al fin y al cabo, si no sientes no vives.

Y ahora que ya se qué es no vivir, prefiero no sentir.

Wednesday, May 17, 2006

Crimen



Puede que para algunos sea tan
solo una canción más, para mi
es mucho más que eso...

La espera me agotó
no se nada de vos
dejaste tanto en mí
En llamas me acosté
y en un lento degradé
supe que te perdí

¿Qué otra cosa puedo hacer?
si no olvido, moriré
y otro crimen quedará
otro crimen quedará
sin resolver

Una rápida traición
y salimos del amor
tal vez me lo busqué.

Mi ego va a estallar
ahí donde no estás
oh… los celos otra vez

¿Qué otra cosa puedo hacer?
si no olvido moriré
y otro crimen quedará
otro crimen quedará
sin resolver.

No lo sé
cuanto falta no lo sé
si es muy tarde no lo sé
si no olvido, moriré
¿Que otra cosa puedo hacer?
¿Que otra cosa puedo hacer?

Ahora sé lo que es perder
Otro crimen quedará
otro crimen quedará
sin resolver

Tan sólo pensamientos...


A veces no quiero vivir esta vida, ni pertenecer a este mundo más. ¿Cómo se hace continuar entre tanta adversidad?, ¿Cómo hago para caminar mientras me siento tan desesperanzada?, ¿Cómo se deja de llorar por simples penas que quizás no tengan ninguna importancia, pero por las cuales no consigo la paz?. Este mundo ya no es mi mundo, es solo un lugar donde me han obligado a vivir. Solo quedan pocos sitios donde puedo sentirme en paz, pero tarde o temprano aparece algo que me disgusta. Siempre estoy al borde del suicidio. Pero nunca puedo concretar mi acto, hay algo que me lo impide fuertemente. La idea de que exista ese Dios que me observa día y noche, me atormenta, seguramente a el no le agradaría mucho que decidiera terminar con mi vida. Entonces si quizá me la quitara, acabaría en un lugar peor que al que pertenezco ahora. ¿Qué va ser de mi?, me pregunto. Mi miedo aumenta, y a la vez genero una especie de disputa entre Dios y yo, ¿Por qué el me obliga a vivir en un mundo como este?, con personas que solamente lo están destruyendo de a poco. ¿Sentirá ira o pena al observar que no aprecio su creación? Pero, soy tan cobarde, ya ni me tolero a mi misma. No me atrevo a afrontar las consecuencias que puede traer mi acto de quitarme la vida, y sigo aquí viviendo sin vivir, quejándome y llorando lágrimas llenas de odio, furia y tristeza. No puedo seguir de este modo, cada vez cuesta más, los días se vuelven eternos. Ya no puedo disfrutar ni de la mínima belleza que pueda llegar a haber quedado en esta tierra. La gente lo arruinó todo, ya nada es hermoso, ya no queda magia. Todo se fue, todo se alejó de aquí. Algún sitio quedará, pero estoy tan agotada que ni siquiera tengo las fuerzas.
Me gustaría que estas fueran mis últimas palabras, pero no creo que lo sean, creo que aún falta más…